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Escila y Caribdis

Canto XII, 55-126

Un estrecho con un monstruo a cada lado, y ninguna salida limpia. Por una orilla, Escila se lleva seis hombres, uno por cada cabeza. Por la otra, Caribdis se traga el mar entero tres veces al día y con él la nave completa. Circe se lo dice sin adornos: por aquí pierdes gente, por allí lo pierdes todo. Elige.

En el vino ese estrecho se llama precio, y lleva ahí toda la vida.

A un lado navega la botella barata que no vale ni lo poco que cuesta, la que se compra por inercia y se olvida en el mismo trago. Al otro, la cara que solo cobra la etiqueta, el prestigio y el peso del vidrio. Y casi todo el mercado va pegado a una orilla o a la otra, porque las dos son cómodas y las dos se venden solas.

El paso del medio existe, es estrecho y hay que buscarlo botella a botella. A eso nos dedicamos. No es un eslogan, es nuestra manera de estar en el mundo.

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